lunes, 9 de agosto de 2010

No nos abandona
esta herida dulce
y el cielo se tiñe
con cada árbol caído;
aquellos hombres,
hacia el horizonte,
aún tienen fuerzas
para mendigar
la sangre del hijo
Sea tu silencio, respuesta a la hoja que
alcanza al fin el río.

Sea tu movimiento, por el que morder la mano que te alimenta
y mirar,
mirar cómo se pierde tu ropa y tus labios.

Sea tu desnudez y tu danza, una tormenta repentina
en el envés de una sonrisa

sábado, 3 de abril de 2010

Milagro

Si los milagros existen,
deben malvivir en los labios resecos
de una anciana;
yo los buscaría lejos del agua,
nunca aquí.

Haikus

El arroyo se
pierde, mis manos
hundidas en el suelo


Meter la frente
en el negro caudal,
limpiar las manos

viernes, 4 de diciembre de 2009

Trasparencia

Debieran ser ciegos los ojos del hombre

para llegar a ver qué se oculta tras la forma,

qué esconden las fronteras.

Debieran ser ciegos para ver el interior

crepitante de las ascuas,

la luz desnuda, delicada,

blanca,

para ver

viernes, 13 de noviembre de 2009

Mirada cenicienta

Vuelva el tiempo a su mirada cenicienta

la de las noches en farola, la de los días

en la noche


Vuelva su mirada al tiempo despojado

de las noches y los días,

de la claridad sucinta de un instante

neutro

tercamente plateado


Vuele y vuelva desprendido

de norte, de noche,

ni guía ni soporte,

apagado, ¡prendido!

nuevamente apagado

martes, 7 de julio de 2009

Velo

No rompo el tiempo
con palabras
caídas y huérfanas
de conciencia de sí
de mí
del tiempo

No abro la brecha sublime
con magia de salón
ni con plumas ni papeles
vuela el secreto tenue
hacia arriba, hacia arriba
hacia el espacio
abierto


No canto, ni río, ni encuentro
el asombro, el salto, la chispa
ígnea de los corazones...